Europa y Estados Unidos, cada vez más distantes ante las crisis globales

El desencuentro entre Europa Estados Unidos en la era Trump se acrecienta, y dominó ayer la Conferencia de Seguridad de Munich (MSC), foro anual sobre seguridad y defensa, marcado en esta edición por esas dos miradas divergentes ante cómo el mundo occidental debe abordar las crisis globales.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, defendió en la capital bávara que el eslogan del presidente Donald Trump “America first” no quiere decir que su país quiera actuar en solitario, sino que “es más fuerte que nunca y está liderando de nuevo la escena internacional”. Pence reclamó entonces a los aliados europeos que se adhieran a las iniciativas de Washington y en concreto les emplazó a retirarse del acuerdo nuclear iraní y a reconocer a Juan Guaidó como único presidente de Venezuela.

Mike Pence

“Los socios europeos deben dejar de socavar las sanciones a Irán y retirarse del acuerdo”

La conferencia MSC, que empezó el viernes y concluirá hoy, reúne en su 55.ª edición en la capital bávara a 35 jefes de Estado y de Gobierno y a muchos ministros de Exteriores (50) y de Defensa (30). La intervención de Mike Pence siguió a la pronunciada por la canciller alemana, Angela Merkel, que abogó por un mayor multilateralismo en asuntos globales, y en concreto en la cuestión armamentística.

“El desarme es un asunto que nos concierne a todos, y nos alegraríamos si las negociaciones tuvieran lugar no sólo entre Estados Unidos, Europa y Rusia, sino también con China”, dijo Merkel en su discurso. La tensión se masca desde el anuncio de Trump a inicios de mes del adiós al tratado ruso-estadounidense INF (fuerzas nucleares intermedias, por sus siglas en inglés), firmado en 1987. Washington sus-pendió su participación en este acuerdo, que prohíbe los misiles tácticos de alcance intermedio (de 500 a 5.500 kilómetros), acusando a Rusia de infringirlo, lo cual creen también varios países europeos. La propia Merkel calificó ayer de “inevitable” la retirada de Estados Unidos vistas las violaciones rusas del acuerdo. Moscú replicó a Washington suspendiéndolo también. El tratado decae en agosto.

Angela Merkel

“El desarme nos concierne a todos”, dijo la canciller metiendo a China en los tratos

Pero esa cuestión no halló respuesta en Pence, quien se centró en reclamar que Europa secunde la decisión de Trump de abandonar el pacto nuclear con Irán del 2015 y de restablecer las sanciones económicas. “Ha llegado la hora de que nuestros socios europeos dejen de socavar las sanciones –dijo el vicepresidente de EE.UU.– y se unan a nosotros haciendo la presión económica y diplomática necesaria para dar al pueblo iraní, a la región y al mundo la paz y la seguridad”.

Trump se retiró unilateralmente del acuerdo en mayo del 2018 y dejó así a los demás implicados –Alemania, Francia, el Reino Unido, Rusia, China y la UE– bregando por mantenerlo a flote. Ese pacto del 2015 alivia las sanciones a Irán a cambio de que limite su programa nuclear, y la Agencia Internacional de ­Energía Atómica (IAEA) sostiene que Teherán lo está respetando.

Serguéi Lavrov

“Pese a la narrativa occidental, queremos una UE fuerte y soberana en defensa”

Merkel había abordado el tema desde otra perspectiva. La canciller de Alemania cuestionó que la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear iraní, junto a la retirada progresiva de sus 2.000 soldados desplegados en Siria contra el Estado Islámico (EI), sean el mejor modo de contrarrestar la influencia de Teherán en la región. “¿Es una buena idea para los americanos retirarse súbita y rápidamente de Siria? ¿No reforzará eso aún más la capacidad de Irán y Rusia de ejercer su influencia?”, se preguntó retóricamente Merkel. En Munich habló a su vez el exvicepresidente estadounidense Joe Biden, en el cargo cuando se negoció el dossier iraní, y lo defendió como un “acuerdo significativo”. Biden aseguró también que su país, tal como él lo ve, “no quiere dar la espalda al mundo”.

La situación generada por el abandono por Estados Unidos y Rusia del tratado sobre misiles tácticos hace temer una nueva carrera armamentística, y pone en riesgo el porvenir de otro tratado ruso-estadounidense, el New START sobre reducción de arsenales nucleares estratégicos. Firmado en el 2010 bajo la Administración Obama, caduca en el 2021. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, un habitual de la Conferencia de Munich, aseguró que el presidente ruso, Vladímir Putin, ha propuesto “comenzar las negociaciones para prolongar la duración del tratado”.

Lavrov dijo también que, pese a la narrativa occidental al respecto, su país quiere una UE “fuerte, independiente, abierta y soberana en defensa”, e insinuó que esto último no interesa a algunos, en velada alusión a Estados Unidos.

María Paz López, Corresponsal Berlín, La Vanguardia

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