Ejercicios militares Seabreeze Otan aumentan las tensiones con Rusia en el Mar Negro

Conforme los ejercicios militares estadounidenses-ucranianos Seabreeze entran en su fase final, los militares rusos se mantienen en alerta máxima.

El Ministerio de Defensa ruso anunció el miércoles que bombarderos Tu-22M3 realizaron un “vuelo programado en el espacio aéreo sobre las aguas neutrales del Mar Negro”. El comunicado del Ministerio de Defensa especificó que el vuelo duró aproximadamente cinco horas, y añadió que los bombarderos fueron escoltados por cazas Su-30M2 pertenecientes al Distrito Militar Sur y al Ejército de Defensa Aérea.

También esta semana, los cazas Su-30 de la Flota del Mar Negro interceptaron un avión de patrulla Boeing P-8 Poseidón de la Armada estadounidense. “Las tripulaciones de los cazas rusos identificaron el objetivo aéreo como un avión Boeing P-8 Poseidón y lo siguieron sobre el Mar Negro”, informó el Centro de Control de Defensa Nacional de Rusia, añadiendo que el avión estadounidense “no podía violar las fronteras estatales de Rusia”.

Anteriormente, Moscú anunció que una formación de aviones rusos -que incluía cazas Sukhoi Su-30SM, Su-34 y Su-27- realizó ejercicios a gran escala en el Mar Negro que incluían “ataques con misiles y bombardeos contra buques enemigos simulados”.

Seabreeze es una serie de ejercicios marítimos multinacionales en el Mar Negro, coorganizados por Estados Unidos y Ucrania. Los simulacros se llevan a cabo con el telón de fondo de una disputa territorial no resuelta sobre el estatus de Crimea, que fue anexionada por Rusia en 2014 pero sigue siendo reconocida internacionalmente como parte de Ucrania. Las tensiones militares entre Rusia y Occidente estallaron cuando, varios días después de iniciarse Seabreeze, el destructor británico Tipo 45 HMS Defender se aventuró hasta tres kilómetros en las aguas territoriales reclamadas por Rusia frente a la costa de Crimea. Los guardacostas rusos y la Flota del Mar Negro hicieron disparos de advertencia y lanzaron bombas al paso del destructor para ahuyentar al Defender, lo que provocó una disputa de alto nivel entre funcionarios del Kremlin y de Londres sobre detalles clave del incidente.

El Kremlin ha condenado enérgicamente esta entrega de Seabreeze. “No hace falta decir que se trata de una provocación”, dijo la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Zakharova. “Un despliegue de combate de tal envergadura cerca del territorio ruso evoca una reacción correspondiente por nuestra parte. Washington y sus aliados están convirtiendo sistemáticamente el Mar Negro de un espacio de cooperación, creado allí, en una zona de enfrentamiento militar. Esto se hace intencionadamente, para hacer inestable otra región del mundo bajo la dirección de Estados Unidos y convertirla en una fuente de amenazas”.

Zakharova añadió que el simulacro “transmite un evidente mensaje antirruso”, citando el altercado del Defender y un posterior escándalo con una fragata holandesa. El Ministerio de Defensa de los Países Bajos denunció a finales de junio que aviones de guerra rusos hostigaron a la fragata Evertsen, de la clase De Zeven Provinciën, empleando técnicas de interferencia y realizando “simulacros de ataque” cerca de la fragata. El ministro de Defensa, Ank Bijleveld-Schouten, dijo que “no hay justificación alguna para este tipo de actos agresivos, que además aumentan innecesariamente la posibilidad de accidentes”. El Ministerio de Defensa ruso respondió que había desplegado Su-30 y Su-24 “a una distancia segura” para evitar que la Evertsen “violara” las aguas territoriales de Rusia.

“Tal como lo vemos, los incidentes fueron coordinados”, continuó Zakharova. “Es una clara indicación de que la OTAN sigue adelante con su política agresiva hacia Rusia. Mientras profesa su disposición al diálogo, en realidad, la Alianza del Atlántico Norte desestabiliza sistemáticamente la situación a lo largo de nuestras fronteras perimetrales y aumenta el riesgo de incidentes armados”.

Los altos cargos del Kremlin, incluido el presidente Vladimir Putin, se han mostrado cada vez más intolerantes con los ejercicios de la OTAN y las operaciones de paso inocente en las aguas del Mar Negro reclamadas por Rusia en los últimos años. En una reciente aparición en televisión, Putin pareció sugerir que las fuerzas rusas podrían haber hundido el HMS Defender sin provocar un conflicto militar a gran escala en el Mar Negro porque, según sus palabras, los líderes occidentales “saben que no podrían ganar una guerra así”.

Fuente: The National Interest

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