¿Por qué la subida del gas en Europa no le conviene a Rusia?

Al contrario de lo que se ha sugerido en diversos medios occidentales, Rusia no se beneficia del alza del precio del gas en Europa. Un renombrado especialista en seguridad energética explica el porqué.

A lo largo de las últimas semanas, algunos actores del escenario internacional han insinuado que Rusia habría desempeñado un papel en la actual crisis gasística europea, como si Gazprom se estuviera beneficiando de este alza del precio del gas.

Según Ígor Yushkov, analista senior del Fondo Nacional de Seguridad Energética de Rusia, la situación, en realidad, puede terminar perjudicando a Rusia, ya que “un excesivamente elevado precio alto del gas empieza a matar la demanda”.

“Por ejemplo, parte de las empresas que producen fertilizantes nitrogenados, que se hacen a partir de gas, han empezado a detener su producción, pues después no podrán vender esos fertilizantes de acuerdo con los costes que tendrán. Lo mismo pasa con los fabricantes de productos agrícolas que usan gas para calentar invernaderos, también comienzan a detener su producción, pues no se pueden permitir pagar tan caro el gas”, apuntó el experto.

Yushkov no es el único que considera que Rusia también se ve afectada por esta subida de precios. En particular, el aumento del precio de la energía en Europa es una fuente de preocupación para el Banco Central de Rusia, ya que podría resultar en un “fortalecimiento de la inflación importada”, según el vicepresidente del ente, Alexéi Zabotkin.

Según Yushkov, otra razón por la que el alza del precio del gas no es beneficioso para Rusia es el hecho de que aumenta la competitividad de otras fuentes de energía. En el contexto del gas a precios demasiado altos, los europeos pueden recurrir más a las fuentes de energía renovables, dejando atrás el combustible azul.

“Cuando optan por el gas porque cuesta de 200 a 300 dólares por 1.000 metros cúbicos, eso es una cosa, pero cuando cuesta 1.000 dólares por 1.000 metros cúbicos, es una historia completamente diferente. Es obvio que las fuentes de energía renovables serán más atractivas, incluso económicamente. Por eso los altos precios del gas tampoco son favorables para Rusia”, añadió el analista.

¿Quiénes son los culpables?

Las fuentes de energía renovables son justamente las principales responsables de la situación actual de Europa, según el experto en energía. O más precisamente, la política para su desarrollo acelerado. La Unión Europea ha decidido dar prioridad a las fuentes de energía renovables y utilizar las fuentes de energía tradicional, como el gas o el carbón, solo tras agotar los suministros de energía verde. Esto provocó el cierre de muchas empresas, apuntó Yushkov.

“Entonces, cuando resultó que los vientos eran menos fuertes este año, se volvieron a gas, el gas ya es deficitario y el GNL se ha ido a los mercados asiáticos. Luego recurrieron al carbón, el carbón ya escasea (…) y no hay suficientes centrales de carbón en Europa”, apuntó el especialista”

“Y aquí está el resultado de esta transición energética acelerada y el desarrollo acelerado de las energías renovables. Tan pronto como falla, los europeos recurren a la energía tradicional que ellos mismos han estado destruyendo durante décadas”, dijo Yushkov.

Sin embargo, según el analista, las declaraciones de funcionarios europeos al respecto muestran que no han aprendido nada de esta experiencia. Insisten en que deben seguir desarrollando aún más las energías renovables para que la situación se estabilice.

“Nadie quiere admitir sus errores. Si construyeron el mercado energético de esa manera, entonces dicen que lo hicieron bien, que solo tienen que hacer más de lo que ya hicieron, entonces todo estará bien”, ironiza el experto.

En los últimos meses, los precios del gas en Europa han aumentado considerablemente. A principios de agosto pasado, el precio de los futuros más cercanos en el índice holandés TTF era de unos 515 dólares por 1.000 metros cúbicos, y el 6 de octubre superó la barrera histórica de 1.900 dólares.

Ese mismo día, el presidente ruso, Vladímir Putin, planteó ante el Gobierno estudiar opciones para ayudar a Europa a superar la crisis energética.

Entre las propuestas sobre la mesa están la posibilidad de comercializar el gas natural ruso en bolsas —aunque el propio presidente se mostró escéptico al respecto— y el suministro adicional a Europa de 10.000 millones de metros cúbicos de gas de las reservas de la rusa Rosneft (empresa de energía que se centra en el mercado interno).

Sputnik

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