Los Clippers eliminan a los Jazz

Terance is the Mann

Los Clippers estarán por primera vez en las finales de la Conferencia Oeste. Remontada estratosférica sin Kawhi y con protagonismo para Mann.

Los Clippers están en las finales de Conferencia Oeste. Han pasado toda su vida sin vivir unas y este próximo domingo ante unos Suns con la duda de Chris Paul podrán jugarlas, que no disfrutarlas hasta que no se sepa que ocurre con el lesionado Kawhi Leonard. Pero vaya, que han levantado la eliminatoria ante los Jazz sin el hombre de las manoplas, ganando los dos últimos encuentros sin él y en menudas circunstancias. Sobre todo este último, en el Staples Center y con una remontada astronómica de la mano de un jugador sin experiencia en estas lides. A lo Clippers y de forma extremista, esta vez con final feliz. 4-2 y un Terance Mann a todo trapo: igualando los 39 puntos de todo un Donovan Mitchell, ya contrastado en esta liga y heroico en el otro lado, y jugando su mejor partido en la NBA.

Los Jazz iban dominando por 22 al descanso. Pero el físico les vino a ver y también el mencionado Mann, elemento discordante pero efectivo ante los Mavs primero y ante los Jazz después. No le tuvo miedo a Rudy Gobert, buen defensor sólo a ratos y sobre el que anotó 30 de sus 39 puntos. Una barbaridad que Utah no se puede permitir y más siendo Snyder un hacha en defensa. El equipo con más victorias de la fase regular se va por la puerta de atrás, perdiendo contra unos Clippers mermados sin su principal estrella, con Paul George en un papel más secundario que en los anteriores partidos y teniéndoles moribundos en el suelo a mitad de cita. Pero prevaleció el equipo angelino y el marcador se apagó con un 131-119 que pone a Los Ángeles, ahora al hermano pobre, a un paso de ir directamente por la NBA.

La primera jugada de los Clippers, triple de Mann sobre Gobert. Por ahí irían los derroteros. Lue volvió a sorprender a Snyder con cinco bajitos y el pívot francés sufrió lo indecible para contener todo ese caudal. Las otras dos acciones de apertura de Mann fueron otro tiros de tres y un rebote-mate sobre, de nuevo, Gobert. Pero nada de petardazos en el primer cuarto, todo igualado. George forzaba y anotaba, Mitchell no forzaba y le salía casi solo. Iba a ser la noche de Donovan, como ya lo han sido otras en los playoffs y siendo algo a lo que ya nos tiene acostumbrados, pero no iba a acabar bien. Con un 3+1 y su firma los Jazz tomaron la primera distancia importante, rozando la decena, cuando el primer acto expiraba. Batum, clave en el esquema por su versatilidad, reunió triple, mate y tapón para igualar las fuerzas y volver a poner el marcador en tablas. Para Mann tampoco iba a ser un paseo: le tocó lidiar con Jordan Clarkson, el Sexto Hombre del Año, y sufrió sus fintas en un segundo periodo donde los Jazz sí apretaron bien las tuercas al rival. Al intercambio de triples, el que se formó antes de ir a los vestuarios a tomar aire, iban a ganar los visitantes; Clarkson, O’Neale y Mitchell, con la muñeca caliente.

En la segunda mitad un tiro de tres desequilibrado de Mitchell continuaba las hostilidades y +25. Parecía lo mismo del primer periodo, pero era sólo inercia. Las cosas cambiaron. El small-ball hizo efecto y no hubo marcha atrás. También afectó el hundimiento de los Jazz: Conley estaba tocado, Clarkson anotó 21 puntos en la primera parte y 0 en la segunda y Donovan ya podría haber llamado a su tocayo Ray para que arreglara su cuerpo y no se viera tan limitado, ya que en este partido volvió a sufrir y sólo lo bueno que hizo que no se notara su dolor. Tardaron en cogerle el aire los Clippers porque Mitchell no paraba de meter puntos, pero llegó el momento. Antes de que se acabara la tercera manga ya estaban ahí y Mann, tercer jugador que anota 30 sobre un sólo defensor en un partido de postemporada, ya había hecho explotar el Staples. Con un triple de Batum llegaría el empate nada más comenzar el cuarto periodo. Con otro posterior, siete de distancia para los Clippers y golpe para Mitchell, fortuito en la caída de Patrick Beverley porfiando por el rebote. Curiosamente fue el polémico escolta, sin protagonismo estas semanas hasta el señalado momento, el que sentenció con dos triples punteados el pase a la siguiente serie, en la que se las verán con los Suns. Royce O’Neale trató, con un último cuarto excelente, de tirar del carro, pero George, Batum, Mann y un renacido Reggie Jackson eran demasiado contra lo que luchar.

Mike Maestre, as.com/baloncesto

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