Explican la inesperada razón de una muerte sin causa orgánica aparente

John Leach, científico de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido), afirma en un nuevo estudio que un trauma psicológico puede causar en el cerebro cambios que conduzcan a una muerte sin motivo aparente.

Se trata de una circunstancia individual que el investigador británico definió como ‘give-up-itis’, lo que puede traducirse aproximadamente como ‘estado de rendición’.

Según el estudio, el ‘estado de rendición’ se manifiesta cuando la persona está segura de que la situación en la que se encuentra es desesperada. Aunque el individuo no sea propenso al suicidio, en su cerebro –hipotéticamente, en las estructuras subcorticales del lóbulo frontal (cortex del cíngulo anterior)– se producen sin embargo cambios funcionales que conducen a un agotamiento psicológico progresivo.

El científico destacó cinco etapas del ‘estado de rendición’:

  1. El individuo, tras sufrir un trauma psicológico, empieza a evitar contactos sociales.
  2. Luego desarrolla una apatía profunda.
  3. Sufre abulia, que se expresa como falta patológica de voluntad y deseo de participar en cualquier actividad. El paciente se niega a comer y deja de cuidarse. No obstante, tiene aún capacidad de atender a las solicitudes de otras personas,  que pueden ayudarlo a salir de ese estado.
  4. La abulia deviene en acinesia psíquica: cuando una persona deja de reaccionar al dolor y no evita el efecto traumático de factores externos. Se conoce el caso de una mujer que, bajo ese padecimiento, quedó sola en una playa y sufrió quemaduras de segundo grado.
  5. Finalmente, después de tres o cuatro días, acontece una muerte psicógena. “Es cuando alguien se da por vencido. Puede estar metido en sus propias excreciones y nada, ni advertencias, ni palizas, ni súplicas pueden hacer que quiera vivir”, explicó el doctor Leach a Medical Xpress.

Los investigadores creen que el proceso se puede revertir a través de la actividad física y/o cuando el paciente logra sentir que la situación está al menos parcialmente bajo su control. En esas condiciones, el organismo produce el neurotransmisor dopamina, que ayuda a las neuronas a transmitir  señales que mejoran el estado del paciente.

Si no se revierte el proceso, la muerte generalmente sobreviene dentro de las tres semanas siguientes a la primera etapa de la rendición.

El anunciado estudio de John Leach se publicará en noviembre en la revista Medical Hypotheses, que se define a sí misma como “un foro de ideas en medicina”.

Agencias

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