Antropólogo cuestiona la efectividad del ejercicio físico para bajar de peso

Cuando uno quiere perder esos kilitos de más, lo primero que piensa como método para lograrlo es una dieta y ejercicio físico. ¿Pero qué tan efectivo es entrenar? Herman Pontzer, antropólogo estadounidense y profesor de la Universidad Duke, asegura que el impacto es mínimo.”

La energía que se gasta cada día, el cuerpo trata de que sea la misma. Si uno se mueve, gasta más energía en actividades, pero disminuye el gasto en otras cosas”, explica Pontzer en una entrevista con Infobae. “Es como tener un ingreso fijo, donde uno recibe el mismo dinero cada semana o mes y eso no lo puede cambiar. Si gastas más dinero en comida, tienes que gastar menos en otras cosas. Esa es la nueva mentalidad. Es una compensación: más de esto significa menos de aquello”, agrega para dejar en claro que se puede gastar la misma energía sin necesidad de hacer ejercicio físico.

Entonces, ¿para qué sirve ejercitar? “Por un lado, te hace más fuerte; hace que los vasos sanguíneos sean más elásticos, reduciendo la hipertensión arterial; preserva la agudeza mental, especialmente cuando se envejece. ¡Pero nada de eso tiene que ver con quemar calorías!”, opina.

“Otra razón tiene que ver con un efecto metabólico (…). Cuando más energía se destina al ejercicio, menos se gasta en, por ejemplo, procesos de inflamación, la reactividad anormal al estrés (que pueden desencadenar distintas enfermedades) o la producción de hormonas sexuales que pueden aumentar la tasa de cánceres reproductivos”, detalla.

Pontzer llegó a esta conclusión tras haber viajado a Tanzania, Ecuador y Bolivia, países en los que estudió el comportamiento de diferentes tribús. “El primer gran hallazgo fue con los Hadza de Tanzania, hace unos 10 años. Son pobladores que todavía hoy viven cazando animales salvajes o recogiendo plantas y que caminan hasta 14 km diarios. Nosotros estábamos absolutamente seguros de que iban a tener un gasto energético o metabólico muy alto, porque su forma de vida demanda mucho esfuerzo físico. Y encontramos que era exactamente el mismo que podríamos tener nosotros (alrededor de 3.000 calorías diarias). Fue muy sorprendente”, revela el autor del libro recientemente publicado Burn.

“Desde los noventa se sabe que pretender bajar de peso solo con ejercicio no funciona; y que hacer una dieta es duro, pero sí funciona. Y que, si agregas ejercicio a la dieta, el efecto es mínimo”, sostiene.

“Ahora bien: si ya bajaste de peso, hacer ejercicios parece reducir de algún modo la probabilidad de recuperar los kilos. Es interesante. Yo no estoy en contra de la actividad física: es muy importante, pero mi trabajo es mostrar que no funciona para bajar de peso”, sentencia. 

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