¿Aceite de orégano contra la tos y la bronquitis? Estos son sus beneficios (Receta)

Aunque no lo creas, el orégano es más que una especie que le echamos al pozole o a cualquier otra comida para darle más sabor, no por nada se prepara en infusiones para aliviar enfermedades de las vías respiratorias o digestivas, de hecho, también lo podemos preparar en aceite, en Salud180 te decimos cuáles son sus beneficios y cómo hacer aceite de orégano en casa, no querrás desaprovechar ninguno.

¿Qué es el orégano?

El orégano es una hierba con hojas de color verde oliva y flores en tono violeta, la cual, contiene vitaminas A, C, E y K, así como fibra, folato, hierro, magnesio, vitamina B6, calcio y potasio. Además, también es rico en fitoquímicos que pueden ayudar a reducir la tos, los espasmos, el asma, las alergias, la inflamación en las cuerdas vocales, bronquitis, trastornos estomacales, para tratar los cólicos, la artritis y las infecciones en las vías urinarias, describe la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Es probable que conozcas más al orégano por el uso que le puedes dar en la cocina, que por ser un excelente remedio natural, sin embargo, también puedes sacarle provecho a favor de tu salud, ¡deja de desperdiciarlo!

Beneficios del aceite de orégano

Es bueno contra las infecciones virales

De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Applied Microbiology, el carvacrol que contiene el orégano puede ayudar a proteger al organismo contra algunas afecciones virales como el norovirus, una infección que causa diarrea, náuseas y dolor de estómago.

Ayuda a rejuvenecer la piel

El extracto etanólico del orégano contiene antioxidantes que pueden retardar o prevenir la oxidación celular causada por los radicales libres, los verdaderos culpables del envejecimiento prematuro en la piel, describe un estudio publicado en el National Institutes of Health.

Combate las bacterias

Debido a sus efectos antibacterianos, el orégano es una excelente alternativa natural para combatir bacterias como el Staphylococcus aureus, mejor conocido como el estafilococo dorado, el cual, puede causar neumonía, infecciones en las válvulas cardiacas o en la piel, así como el Bacillus cereus, una bacteria que produce esporas y puede contaminar los alimentos causando intoxicación. 

Es importante aclarar que el aceite de orégano no debe usarse solo contra las infecciones, pues lo ideal es que sea un adyuvante de los antibióticos farmacológicos para lograr una pronta recuperación.

¿Cómo hacer aceite de orégano?

Ahora que ya conoces sus principales beneficios, es momento de poner manos a la obra, preparar aceite de orégano en casa es muy sencillo, estoy segura que te encantará.

Sólo necesitarás:

Media taza de hojas de orégano secas

Media taza de aceite de oliva (si no tienes puedes usar aceite de uva o de almendras)

Un recipiente de cristal con tapa

Modo de preparación:

Paso 1. Lava las hojas de orégano y una vez que se sequen machácalas con la ayuda de un mortero, posteriormente, colócalas en el recipiente que contendrá el aceite de orégano.

Paso 2.  Vierte el aceite de tu elección, cubre las hojas de orégano por completo y deja reposar durante unos minutos.

Paso 3. Coloca el frasco a baño María alrededor de 10 minutos para que el aceite y el orégano se incorporen bien, posteriormente, retira el recipiente consérvalo durante dos semanas en un lugar fresco y seco.

Paso 4. Una vez que pasen las dos semanas, cuela la preparación y listo, ya tienes tu propio aceite de orégano para darle el uso que prefieras.

¿Cómo se usa el aceite de orégano?

Es muy fácil, si lo quieres para tratar dolores musculares o reumáticos únicamente debes colocar un poco de aceite en tus manos y hacerte un masaje sobre la parte del cuerpo que deseas aliviar, pero si lo quieres para aliviar un resfriado, toma de 3 a 6 gotas de aceite antes de tus comidas y sólo consume esta dosis 3 veces al día.

Ahora que ya sabes cuáles son los beneficios del aceite de orégano, no dudes en prepararlo, estoy segura que te encantará.

Salud180

Deja una respuesta