Muere la joven que había sido baleada por su expareja

Santo Domingo.- Falleció ayer en la tarde la joven Helen Suriel Gondres,  de 19 años,  quien se mantuvo en coma durante 4 días en el hospital Ney Arias Lora, tras ser  herida de gravedad por su expareja, el cual le propinó 3 disparos y luego se suicidara el pasado martes en el sector de Sabana Perdida, Santo Domingo Norte.

El doctor Próspero Díaz, subdirector médico del centro, dijo que la joven se mantuvo en cuidados intensivos con un pronóstico reservado y pese a los esfuerzos del equipo médico falleció.

“Pensábamos que iba a mantenerse en igual estado, pero hizo una parada cardíaca que no pudo ser revertida”, y un edema cerebral secundario a las tres heridas que recibió en la cabeza, una de las cuales atravesó el cerebro.

Helen se mantuvo en un coma profundo, sin presentar ningún avance y con respiración asistida.

La joven, que deja un hijo en la orfandad, había denunciado que era víctima de agresiones y amenazas de parte de su expareja, José Miguel Hernández, contra quien logró una orden de alejamiento, pero no pudo evitar que este le disparara con una pistola en la casa de su abuela, donde se había refugiado.

El director del hospital, Amaury García, había expresado que la joven estaba bajo respiración asistida y no había tenido ningún tipo de mejoría. A pesar de la cirugía que le hicieron el pasado martes a Helen, su condición empeoraba porque uno de los disparos atravesó su cerebro y dañó muchas estructuras vasculares.

La madre de la joven, Miguelina Gondres, contó que las agresiones e insultos que recibía su hija de parte de suexpareja, José Miguel Hernández, eran constantes. “Nosotros le advertíamos que lo dejara, pero nunca lo hizo hasta que la semana pasada, tras una discusión, el hombre intentó agredirla con un cuchillo y sumergida en el miedo, le puso una orden de alejamiento y se refugió donde su abuela”, expresó.

El principal motivo de las discusiones entre la pareja, era que Helen quería que se mudaran solos, pues vivían en la casa del padre de José Miguel Hernández.

Cuando la joven tomó la decisión de ponerle una orden de alejamiento a su pareja, su padre la acompañó y refugió a su hija en la casa de su madre.

Los celos de Hernández, quien se desempeñaba como seguridad en una empresa privada, eran cada vez mayores. Incluso, desde que inició una relación sentimental con Helen, hace aproximadamente cuatro años, le prohibió terminar sus estudios y trabajar.

Tras la separación, Hernández prometió que iba a cambiar, incluso, dijo que dejaría estudiar a Helen y que se mudarían solos. El martes en la mañana habló con Miguelina Gondres, madre de Helen, y le aseguró que todo estaba bien entre ellos.

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