Crecida río Haina arrasa un barrio de Manoguayabo

Santo Domingo.- Las aguas desbordadas han devastado sus viviendas, dejándolas   al borde del abismo. Prácticamente penden de un hilo, a punto de caer a las aguas del río Haina.

El acuífero ha hecho desaparecer casi todo el territorio del barrio El Control de Manoguayabo, donde las familias que quedan, han perdido la paz y la esperanza.

Así se expresó doña Fleurys Montero, de 53 años de edad, quien habita en una casa que ha quedado en un precipicio, del cual brotan borbotones de agua que alimentan el acuífero.

Su casa está en un pedazo que queda de la calle Libertad, de donde también han desaparecido decena de casa de sus vecinos, las cuales han sido arrastradas por las aguas turbulentas del Haina.

“A mí no se me quita el dolor de cabeza de solo pensar que en cualquier momento esto se puede desplomar.

No tengo a donde ir, porque mi esposo está en cama y mis hijos no tienen trabajo. Aquí solo espero sin alternativas”, dijo.

Su caso no es particular, pues varias decenas de vecinos suyos, habitan en viviendas que tienen como patio un acantilado. “Yo tengo dos niños y me paso el día vigilándolos para que no se me vayan a caer por ese precipicio.

Si voy a salir un momento, los tranco en la casa para evitar que caigan al precipicio”, dijo Virtudes Sosa, madre de dos niños.

Piden apoyo

La señora Sonia Altagracia Jiménez, de 60 años de edad, demandó de las autoridades la construcción de un muro de contención, para evitar que el río haga desaparecer el sector de forma total.

Y es que el río ha penetrado a tal punto, que hay zonas del barrio que está a ley de que se derrumbe una casa para alcanzar la carretera Manoguayabo.

“Nosotros queremos una visita sorpresa del presidente Danilo Medina. Queremos que venga la primera Dama, Candida Montilla de Medina o la vicepresidente, Margarita Cedeño de Fernández, porque aquí solo nos visitan los reporteros. Queremos atención oficial, porque no estamos bien”, dijo Jiménez.

De la misma forma demandaron de la reconstrucción del puente que comunica a Manoguayabo con Haina, el cual perdió sus barandas y toda la capa asfáltica con la última crecida del río.

Sin amparo

Estanilá Nina Encarnación, Yocaira Pérez Montero, así como los esposos Gregory Suero, de 18 años de edad, y Daysis Ramírez, de 16, quienes tienen un bebé de siete meses de nacidos, no tienen hogar, como otros tantos de sus vecinos.

Por el momento habitan en viviendas que les prestaron amigos suyos que emigraron del barrio huyendo del peligro, pero saben que esto es solo un paleativo hasta que vuelvan las lluvias.

“Nosotros sabemos que vivir aquí pone en riesgos nuestras vidas y por eso cuando hay anuncio de lluvias y alertas, nos ponemos en atención”, dijo Nina.

En el recorrido  por el barrio, se pudo observar que la gente no tenía actividad en las cocina y estaban sentados, mirando al horizonte.

El Control de Manoguayabo está ubicado a unos 100 metros de Operaciones Especiales, el cual en la última década, ha sido devastado por efectos de las inundaciones y crecidas del río Haina.

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