Rusia reacciona a presencia de naves de OTAN en mar Negro activando sistema antimisiles

Flota del Mar Negro de la Armada rusa activa sistemas antimisiles en sus navíos por la llegada de un 3.º buque de EE.UU. con misiles guiados a dichas aguas.

La fragata Almirante Makarov realizó ejercicios de defensa aérea y de preparación para entrar en combate bajo las directrices dadas por el mando de la Flota del Mar Negro de la Armada de la Federación Rusa, informó el viernes la agencia rusa de noticias Interfax.

El medio ruso señaló que estas maniobras preparatorias respondían a la llegada del destructor USS Porter, de la Sexta Flota de la Armada estadounidense, a las aguas del mar Negro, para sumarse a los dos buques norteamericanos desplegados en la zona, en una misión de apoyo a otros navíos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

“La tripulación de la fragata realizó ejercicios conjuntos con la batería del sistema de misiles de defensa costera Bastion”, anotó Interfax, citando un comunicado de la Flota del Mar Negro.

La Sexta Flota de la Armada de EE.UU. informó recientemente que el objetivo de su travesía en las aguas del mar Negro consiste en “realizar operaciones de seguridad marítima en la región” porque los buques y aeronaves norteamericanos operan, de manera rutinaria, en esta vía fluvial, en apoyo a los aliados y socios de la OTAN.

Frente a este desafío, la Armada de Rusia desplegó el sistema de defensa antimisiles Bastion en la línea costera de Crimea, y los aviones de combate rusos monitorearon las actividades del USS Donald Cook, destructor de misiles guiados clase Arleigh Burke de la Armada de EE.UU., equipado con un sistema de defensa antimisiles balísticos Aegis. 

Las autoridades rusas sostienen que los sistemas Bastion son capaces de atacar objetivos a 350 kilómetros en alta mar y a 450 kilómetros en tierra. Estos sistemas están presentes en todas las flotas de la Armada rusa.

Rusia y los países occidentales siguen sin poder atenuar las tensiones en sus relaciones tras la 

La Sexta Flota de la Armada de EE.UU. informó recientemente que el objetivo de su travesía en las aguas del mar Negro consiste en “realizar operaciones de seguridad marítima en la región” porque los buques y aeronaves norteamericanos operan, de manera rutinaria, en esta vía fluvial, en apoyo a los aliados y socios de la OTAN.

Frente a este desafío, la Armada de Rusia desplegó el sistema de defensa antimisiles Bastion en la línea costera de Crimea, y los aviones de combate rusos monitorearon las actividades del USS Donald Cook, destructor de misiles guiados clase Arleigh Burke de la Armada de EE.UU., equipado con un sistema de defensa antimisiles balísticos Aegis. 

Las autoridades rusas sostienen que los sistemas Bastion son capaces de atacar objetivos a 350 kilómetros en alta mar y a 450 kilómetros en tierra. Estos sistemas están presentes en todas las flotas de la Armada rusa.

Rusia y los países occidentales siguen sin poder atenuar las tensiones en sus relaciones tras la incorporación de Crimea a la Federación Rusa  en 2014, mediante un referéndum. Desde entonces, Washington y sus aliados en la Alianza Atlántica han aumentado su presencia militar en Europa del Este, sobre todo, en los países bálticos y Polonia, recurriendo al pretexto de la amenaza rusa.

 en 2014, mediante un referéndum. Desde entonces, Washington y sus aliados en la Alianza Atlántica han aumentado su presencia militar en Europa del Este, sobre todo, en los países bálticos y Polonia, recurriendo al pretexto de la amenaza rusa.

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