Rusia advierte a EEUU que no cederá ante su dictado totalitario

Moscú nunca “cederá” ante las nuevas sanciones de EE.UU., esta vez, por el caso del envenenamiento del exespía ruso Serguéi Skripal, opina un legislador ruso.

“Rusia no cambiará de rumbo bajo la presión del garrote de las sanciones del otro lado del océano. Nuestro país es una gran potencia. No vamos a ceder ante el dictado totalitario de EE.UU. en los asuntos mundiales”, ha remarcado este viernes el jefe del Comité de Relaciones Internaciones de la Duma Estatal de Rusia, Leonid Slutsky.

En declaraciones a los periodistas, el político ruso ha dicho que Washington utiliza las sanciones como un “instrumento para establecer su propia hegemonía” y para “la eliminación de competidores en los mercados mundiales”.

A este respecto, ha tachado de “sin base” los nuevos embargos estadounidenses y ha prometido que Rusia dará una respuesta “oportuna y adecuada” a las medidas punitivas de Estados Unidos.

El pasado 8 de agosto, el Departamento de Estado de EE.UU. anunció un nuevo paquete de sanciones rusas, tras acusar a Moscú de estar detrás del ataque químico contra el ex agente doble ruso Skripal y su hija Yulia, registrado el pasado marzo en Salisbury, sur del Reino Unido.

En el marco de estas nuevas sanciones, Washington pondrá fin a la asistencia extranjera, algunas ventas de armamento y la financiación militar extranjera. Además, las nuevas restricciones incluyen vetos para las concesiones de créditos, así como la prohibición de la exportación de bienes y tecnología que sean considerados sensibles por motivos de seguridad, según ha informado este viernes el Registro Federal de EE.UU., citado por la agencia británica de noticias Reuters.

Respecto a estas medidas que se publicarán oficialmente y entrarán en vigor el próximo lunes (27 de agosto), la portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, María Zajárova, advirtió el jueves de que la imposición de nuevas sanciones solo creará “tensiones” entre las partes.

El Ministerio británico de Asuntos Exteriores, que responsabiliza al presidente ruso, Vladimir Putin, del fallido intento de asesinato de los Skripal, ha saludado las nuevas medidas coercitivas contra Rusia y considera que “envían un mensaje inequívoco a Rusia de que su comportamiento provocador no quedará sin respuesta”.

Moscú siempre ha rechazado las acusaciones respecto al caso Skripal y pide a los británicos que muestren las pruebas de la supuesta implicación rusa.

El ataque de Salisbury provocó una nueva ola de tensión diplomática y causó la mayor expulsión occidental de diplomáticos rusos desde la Guerra Fría, como resultado del apoyo de los aliados de Londres. Por su parte, Rusia actuó de manera simétrica expulsando a diplomáticos de países occidentales.

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