Primer ministro de Israel llama a la ONU “casa de mentiras” antes de votación sobre Jerusalén

JERUSALÉN (Reuters) – El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, describió a Naciones Unidas como una “casa de mentiras” antes de una votación el jueves sobre el borrador de una resolución que llama a Estados Unidos a retirar su reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel.

“El Estado de Israel rechaza totalmente esta votación, incluso antes de la aprobación (de la resolución)”, afirmó Netanyahu en un discurso en la ciudad portuaria de Ashdod.

 Los 193 miembros de la Asamblea General de la ONU celebrarán una inusual sesión especial de emergencia el jueves a pedido de países árabes y musulmanes para votar sobre el borrador de la resolución, que Estados Unidos vetó el lunes en el Consejo de Seguridad de la entidad, integrado por 15 miembros.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, revirtió abruptamente décadas de política exterior de su país el 6 de diciembre al reconocer a Jerusalén como capital de Israel. Esa decisión generó indignación entre los palestinos y el mundo árabe y musulmán, y preocupación entre los aliados occidentales de Washington.

Los palestinos han protestado diariamente en la ocupada Cisjordania y en la Franja de Gaza desde el anuncio de Trump, arrojando rocas contra fuerzas de seguridad y quemando neumáticos. Militantes en Gaza también han lanzado misiles en forma esporádica.

Ocho palestinos han muerto por disparos de soldados israelíes durante las manifestaciones y decenas han resultado heridos, dijeron funcionarios de salud palestinos. Otros dos militantes murieron en un ataque aéreo israelí en Gaza tras el lanzamiento de un cohete.

El miércoles, Trump amenazó con cortar la ayuda financiera a países que voten a favor del borrador de resolución de la ONU y la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, dijo que el país “anotará nombres”.

En su discurso, Netanyahu agradeció a Trump y a Haley por su “postura valiente e inflexible”. Reiteró su predicción de que otros países finalmente seguirán el ejemplo de Washington de mover sus embajadas desde Tel Aviv a Jerusalén.

La mayoría de los países consideran que el estatus de Jerusalén es un tema a resolverse en un eventual acuerdo de paz entre palestinos e israelíes, aunque el proceso ahora está estancado.

Israel considera a Jerusalén como su capital eterna e indivisible y quiere que todas las embajadas estén en la ciudad. Los palestinos quieren que la capital de un futuro Estado palestino independiente esté en el sector este de la ciudad, que Israel capturó en la guerra de Oriente Medio de 1967 y anexó, en una acción que jamás ha sido reconocida internacionalmente.

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