Primer ministro de Israel impide investigar el uso desproporcionado de la fuerza contra los palestinos

JERUSALÉN— El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha impedido que se investigue el uso desproporcionado de la fuerza por parte del Ejército israelí contra los palestinos durante la última guerra de la Franja de Gaza en el verano de 2014.

El general Danny Efroni, que fue abogado militar general con anterioridad, sugirió que se investigara el uso desproporcionado de la fuerza en Gaza con el fin de frenar posibles críticas dentro de Israel y a nivel internacional, pero su propuesta fue rechazada por Netanyahu, según informa el diario Haaretz.

Efroni se refería especialmente al llamado “Viernes Negro”, ocurrido el 1 de agosto de 2014, cuando las milicias palestinas de Hamás capturaron al teniente Hadar Goldin en la ciudad de Rafah, al sur de Gaza, cerca de la frontera con Egipto, y el ejército israelí respondió con ataques de helicópteros y artillería.

En apenas unas horas el ejército disparó 800 bombas de artillería y 260 granadas de mortero, y mató a decenas de palestinos en una pequeña superficie de terreno.

Efroni recomendó el establecimiento de un comité de investigación formado por académicos y altos funcionarios, y esta idea en un primer momento se tuvo en consideración puesto que el Tribunal Penal Internacional halló que se habían cometido crímenes de guerra en Rafah.

Sin embargo, Netanyahu, contando con el apoyo de otros altos funcionarios civiles y oficiales del ejército, impidió el establecimiento del comité.

En lugar del mencionado comité, el ejército llevó a cabo su propia investigación sobre lo ocurrido el “Viernes Negro” con la ayuda de oficiales, pero sus conclusiones no se han hecho públicas y la abogada militar general, Sharon Afek, todavía no ha decidido si pondrá en marcha una investigación penal.

En el ataque de Hamás de hace tres años murieron tres militares israelíes, uno de ellos el teniente Goldin, que a día de hoy continúa en poder de las milicias a la espera de un canje de prisioneros entre las dos partes.

En la batalla de hace tres años el ejército puso en práctica la controvertida directiva Aníbal, que permite poner en peligro la vida de los soldados israelíes para evitar la captura de las propias fuerzas por elementos hostiles, en ese caso de Hamás.

La directiva Aníbal fue revocada el año pasado por el jefe del estado mayor del ejército, el general Gadi Eisenkot.

(Sputnik)

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