Calexit’: Cada vez más californianos apoyan la independencia de California

“Calexit”, como se ha viralizado en redes, es el movimiento separatista que ha lanzado el Yes California Independence Campaign, argumentando que los valores de la nación no coinciden con los que representan al Estado Dorado —un alegato que ahora el 32 por ciento de la población apoya.

Las cifras provienen de una encuesta nacional realizada por Reuters/Ipsos, la cual reportó un aumento significativo desde la última, realizada en 2014, en la que se registró un apoyo del 20 por ciento.

Tras la victoria de Trump, legisladores del estado, de la talla del presidente del Senado Kevin de León, hasta la autoridad máxima del gobernador Jerry Brown, se han declarado en contra de la política del ahora presidente: la retórica antiinmigrante, su oposición al tema de cambio climático y la posible eliminación de la Ley de Cuidado de Salud Accesible (Obamacare).

En noviembre, una carta dirigida a residentes del estado, escrita por De León y Anthony Rendón, líder de la Asamblea, enfatizó el rol de California en mantener los valores de tolerancia ante las normativas que planea emplear el presidente.

En los primeros seis días de su gestión, Trump ha firmado más de 10 órdenes ejecutivas, las cuales ordenan se empiece a construir el muro en la frontera con México, se cese el suministro de fondos federales a ciudades santuario, se prohíba otorgar visas a siete países predominantemente musulmanes, entre otras.

Este actuar radical, que va de la mano del movimiento derechista, conservador y altamente de la supremacía blanca, podría ser el motivo del aumento de 12 puntos porcentuales a la campaña de Calexit.

¿Puede hacerse realidad?

“Todavía falta mucho para garantizar este proceso”, dijo Juan Pablo Albán, portavoz del Yes California Independence Campaign, asegurando que en los siguientes dos años, en lo que se recaban firmas y se hace campaña por la aprobación del movimiento, se buscará reunir a la comunidad a lo largo del estado para brindar información.

“Lo importante es que la gente comience a leer lo que viene en el Blue Book y que entienda que este movimiento es pacífico”, dijo a La Opinión.

El Blue Book que menciona Albán es el libreto que puede ser localizado en el sitio de Yes California, haciendo clic aquí, que brinda información sobre el movimiento, así como puntos claves que promueven la aprobación de la autonomía californiana, entre estos inmigración, economía, gobernatura y educación.

La propuesta que pretende llegar a la boleta en 2018, busca lo siguiente:

●Que la literatura de la Sección 1 del Artículo III de la Constitución de California, la cual dicta que California es una “parte inseparable de los Estados Unidos de América”, sea eliminada en 2018; y

●Que en 2019 el Secretario de Estado permita que se realice un voto particular a todo californiano para que estos decidan entonces si quieren que el estado se convierta en un “país libre, soberano e independiente”.

Por un cobro de $200, la Constitución de California permite a cualquier votante introducir una propuesta de ley. Pero para ser considerada deberá conseguir por lo menos el 5% de firmas del total de votantes de las más recientes elecciones. Bajo la legislación californiana, el fiscal del estado está obligado a redactar un sumario y titular de la propuesta, un paso necesario para que el partidario inicie el proceso de recolectar firmas.

Yes California comenzará a recabar firmas para que la medida sea introducida en la boleta de la primavera de 2018. Se requieren un total de 585,407 firmas para que la iniciativa sea presentada en las urnas.

En el bastante improbable caso de que esta medida llegue a la boleta, y de aprobarse, removería cierto lenguaje de la Constitución de California, la cual dicta que el estado es una parte indivisible de Estados Unidos. A partir de esto, daría lugar otro plebiscito en 2019, lo cual implicaría una solicitud de salida más formal a la nación.

¿Y qué pasa si los californianos optan por un sí?

En caso de recibir por lo menos el 50 por ciento de apoyo en este plebiscito, entonces se le pediría al Congreso de EEUU un consenso por parte de los estados. Para hacer esto posible, por lo menos dos tercios, tanto de la Cámara de Representantes como del Senado, tendrían que votar a favor de crear la enmienda constitucional. Y luego, tras aprobarse la enmienda, por lo menos 38 estados, tres cuartos de los 50, tendrían que ratificarla.

Otra manera de pedir una salida, sin tener que pedírselo al Congreso, sería al realizar una convención con los 50 estados para pedir su consenso, según Albán.

Previo a esta iniciativa, al menos once estados intentaron la secesión de EEUU, esto durante el tiempo en que se dio la Guerra Civil del siglo XI. Ningún proceso fue exitoso.

Al ser cuestionado sobre la probabilidad de darse la secesión californiana, Albán comentó lo siguiente:

“Hace dos años la probabilidad de que Trump fuera presidente era mínima. Hoy estamos aquí“.

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