Un frío ártico se apodera del noreste de EE.UU. tras el “ciclón bomba”

BOSTON. Temperaturas gélidas cubrieron la costa este de Estados Unidos el viernes, cuando la región estaba enfrascada en la tarea de limpieza tras una masiva tormenta que dejó más de 30 centímetros de nieve e inundaciones.

Los meteorólogos pronostican fuertes vientos y aire sumamente frío en la región, desde el Atlántico medio hasta Nueva Inglaterra, hasta el fin de semana.

“Es extremamente gélido”, dijo Brian Hurley, del centro de pronósticos en el Servicio Nacional de Meteorología en College Park, Maryland.

La corriente ártica pudiera hacer que las temperaturas se sientan en hasta 31 centígrados bajo cero (25 Fahrenheit bajo cero) desde Filadelfia hasta Boston.

La tormenta comenzó hace unos días en el Golfo de México y azotó inicialmente el Florida Panhandle. Para el jueves, estaba causando caos y ventiscas y estados de emergencia a lo largo de la costa este. Las ráfagas de viento alcanzaron 113 kph (70 mph) en algunas partes y acumulaciones de hasta 46 centímetros (18 pulgadas) de nieve.

La tormenta obligó a cerrar escuelas y negocios, cancelar o reducir servicios de aviones y trenes y numerosos apagones. Algunos servicios de ferry fueron cerrados en la costa canadiense.

El viernes, los aeropuertos en el noreste estaban reanudando sus servicios. Los vuelos desde y hacia el Logan International en Boston volvían a operar paulatinamente y se espera que la actividad incremente a medida en que avance la jornada. Una portavoz dijo que el aeropuerto estaba esperando a las aerolíneas envíen sus aviones a la terminal.

Los vuelos se reanudaron también en el aeropuerto Kennedy de Nueva York y Bradley en Connecticut.

Las autoridades del aeropuerto LaGuardia en Nueva York estaban recomendando a los pasajeros usar el transporte público porque se esperaban enormes volúmenes de viajeros con la reanudación de los vuelos.

En el sur estadounidense, el frío obligó a colocar retretes portátiles en las afueras del Capitolio de Mississippi luego que se quebrasen tuberías y en Florida iguanas se volvieron rígidas y se cayeron de los árboles.

En Nueva Inglaterra, poderosos vientos causaron inundaciones costeras que llegaron a niveles históricos en algunas comunidades, donde el agua helada cubrió muelles, calles e inundó restaurantes, además de obligar a rescatar a personas varadas.

Al menos ocho personas murieron en accidentes relacionados con las condiciones del clima.

Cuatro personas murieron en Carolina del Norte y Carolina del Sur luego que sus vehículos se salieron de carreteras nevadas, dijeron las autoridades. Otra muerte fue reportada cerca de Filadelfia, luego que un auto no pudo frenar al final de una calle empinada y helada y chocó con un tren. Un pasajero en el vehículo murió.

En Virginia, una niña fue atropellada por una camioneta cuando iba en su trineo y un hombre de 75 años fue atropellado por una limpiadora de nieve. Ambos murieron a causa de sus heridas. En Ohio, las autoridades dijeron que un hombre de 64 años cuyo cadáver fue descubierto frente a su casa por un chofer de entregas de comida murió congelado.

En el norte de Nueva Inglaterra se pronostican temperaturas bajo cero para el fin de semana, menores en áreas de Vermont. AP

Lluvia de iguanas

En Florida, la inusual ola de frío con temperaturas de 0ºC a 4ºC ha provocado además de nieve una lluvia muy especial: congeladas, las iguanas caen de los árboles.

Pero esto es un comportamiento normal en las iguanas, que son una especie invasiva en Florida.

“A cerca de 4ºC, las iguanas verdes se pueden quedar inmóviles por la falta de flujo sanguíneo. Las iguanas grandes se vuelven muy lentas e incluso caen de los árboles con 10ºC”, explicó a la AFP Sarah Lessard, portavoz de la Comisión para la Conservación de la Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC).

“A medida que se calienten, comenzarán a moverse de nuevo”, dijo Lessard este viernes. “Pero alentamos a la población a no ‘rescatar’ a las iguanas congeladas llevándolas a sus casas. Son animales salvajes y pueden intentar defenderse”.

La Gran Manzana, que recibió el jueves casi 25 cm de nieve, amaneció el viernes soleada y con cielos despejados, pero como en Boston, el termómetro marca -12ºC.

Las escuelas reabrieron en Nueva York -aunque permanecen cerradas en parte de Massachusetts- y miles de empleados palean a mano y en camiones la nieve sucia de calles y aceras.

El aire del Ártico, acoplado a vientos fuertes a veces superiores a los 60 km/h, puede bajar la temperatura corporal y provocar hipotermia, advirtió el SNC.

La costa este es azotada por una ola de frío con temperaturas muy por debajo del promedio desde después de la Navidad.

Pero dentro de seis a 10 días, el termómetro subirá y se ubicará por encima del promedio, vaticinó el SNC. “Buenas noticias tras muchas semanas de frío atroz” (AFP)

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