Separación clasista: los espectadores boicotean una función en Madrid por falta de distancia social (video)

Los gritos y abucheos de los espectadores de la ópera ‘Un ballo in maschera’ acabaron con la cancelación de la función en el Teatro Real de Madrid. Quejas por la falta de distancia de seguridad en la parte más económica del coliseo, cuya organización iniciará una investigación para esclarecer el asunto.

Domingo 20 de septiembre. Son las 19:00 y centenares de personas empiezan a arremolinarse en los alrededores del Teatro Real. Por turnos, los espectadores van entrando a través de los accesos que dan a la Plaza de Oriente y las calles Carlos III y Felipe V. Lo hacen poco a poco, como marca el protocolo de seguridad del coliseo madrileño contra el coronavirus. El objetivo es que todo el mundo pueda estar en sus asientos antes de las 20:00, hora de inicio de la obra, para disfrutar de una agradable velada. No fue el caso.

Y es que, nada más anunciarse que daba comienzo la ópera Un ballo in maschera, de Giuseppe Verdi, comenzaron los gritos y las palmas. Provenían de la parte alta y económica del teatro, la denominada zona Paraíso. El motivo era la falta de distancia de seguridad entre los presentes. Según denunciaron los asistentes sentados en esa zona, había varias butacas de no convivientes juntas.

Los abucheos continuaron durante veinte minutos hasta que la organización comunicó por megafonía que recolocarían a los protestantes y quien no estuviese de acuerdo con su nuevo asiento tendría la opción de devolver la entrada. Según el comunicado publicado por el Teatro Real, la mayoría aceptó las condiciones del Teatro Real. Pero, un grupo de espectadores decidió seguir gritando ante la mirada de asombro del resto de espectadores e intérpretes.

El director de orquesta, Nicola Luisotti, intentó reanudar la función en dos ocasiones, pero el ruido hizo imposible que la ópera arrancara. Pasadas las 21:00, Luisotti se bajaba por última vez del podio, se ponía la mascarilla y decía que “así no se podía seguir”. La representación se daba por concluida.

Ante los incidentes, el Teatro Real ha decidido abrir una investigación para “averiguar esta lamentable incidencia y tomar las medidas necesarias para que las sucesivas funciones se desarrollen con normalidad”.

Según la entidad cultural, el aforo de la función era del 51,5%, comprobado por la Policía Municipal de Madrid. Cifra que equivale a 905 localidades ocupadas y que se sitúa por debajo del 65% establecido por el protocolo de seguridad contra el coronavirus. Más allá del número de espectadores, el coliseo cuenta con arcos de medición de temperatura, distribución de gel hidroalcohólico en 140 puntos y división de los asistentes en zonas que no pueden abandonar en los descansos, como baños y puestos de comida.

Medidas insuficientes para algunos de los asistentes a la segunda función de Un ballo in maschera, ópera que abre la temporada 2020-2021 del Teatro Real. Obra que, sin ser vista, muchos tardarán en olvidar.

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