El mundo nunca volverá a ser lo que fue, advierte el BM en Davos

La crisis en Europa ha ocupado buena parte de las decenas de debates que se han realizado durante esta semana en la edición 42 del Foro de Davos. Los europeos han tratado de poner una nota de optimismo a la evolución de la crisis, pero ésta dista de estar resuelta.

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, exigió a los países del euro mayores esfuerzos para combatir la crisis económica, al advertir que no se trata de una crisis europea, sino de una crisis que puede provocar un efecto dominó en todo el mundo. Ya nadie es inmune a la crisis, añadió.

Junto con la crisis en Europa la vigencia del modelo capitalista actual es otro de los temas que han ocupado la mayor parte de los debates entre los más de mil dirigentes políticos y económicos reunidos en Davos.

Las críticas se hacen cada vez más fuertes y el debate es si el capitalismo del siglo XX puede seguir funcionando, como se publicó en la edición del pasado día 25 en este diario. El propio fundador del FEM, Klaus Schwab, ha dicho que ese modelo está un poco envejecido. Incluso se podría decir que el sistema capitalista en su forma actual no encaja en el mundo de ahora, planteó.

Un gran cambio que está ocurriendo como resultado de la crisis financiera occidental es que los asiáticos se han dado cuenta de que para crecer tienen que depender cada vez más de sí mismos, dijo Hishore Mahbubani, rector de la Universidad Nacional de Singapur.

Esta opinión es compartida por el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, quien aseguró que el mundo nunca volverá a ser lo que fue y no sólo en lo que respecta a datos económicos, sino a percepciones y actitudes.

Lo que creo que está ocurriendo es que los mercados emergentes no están esperando al mundo desarrollado para actuar juntos porque están dando sus propios pasos, no miran como ocurrió en el pasado a Estados Unidos o a Europa para buscar soluciones, subrayó.

Los economistas en Davos son pesimistas sobre el futuro de Grecia en la zona euro y siguen dudando de la viabilidad de la unión monetaria. Hay 50 por ciento de probabilidades de que la eurozona se desintegre en tres o cinco años, predijo el profesor de economía y negocios internacionales de la Universidad de Nueva York, Nouriel Roubini, el único que vio venir la crisis de 2008.

A Grecia, un país hundido desde 2010 en una crisis de deuda y que entra a su tercer año de recesión, Roubini le da un año para abandonar la eurozona, al que, augura, seguirá quizá Portugal.

Las políticas de austeridad extrema adoptadas por los países con problemas para reducir los abismales déficits presupuestarios van a hundir la eurozona en la recesión, opina.

El FMI prevé un estancamiento de las dos principales economías de la eurozona, Alemania y Francia, con un crecimiento de 0.3 por ciento en la primera y de 0.2 por ciento en la segunda. El producto interno bruto (PIB) de Italia y España caerán 2.2 y 1.7 por ciento, respectivamente, mientras el conjunto de la zona se contraerá 0.5 por ciento. Y es posible que el panorama económico todavía se agrave, advierte el Fondo.

En estas circunstancias, los países emergentes, en particular en Asia, aparecen como las nuevas locomotoras de la economía mundial, sobre todo China, que espera crecer este año 8.2 por ciento e India 7 por ciento, mientras que en América Latina Brasil será el puntero con un crecimiento de 4 por ciento respecto al año pasado, según previsiones del FMI.

Es nuestra hora, dijo Mahbubani, rector de la Universidad Nacional de Singapur, antes de prever en Davos que si la eurozona logra salir adelante y el mundo no se hunde, 2012 será un buen año para la región.

 

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