China envía un claro mensaje a la OPEP+ con su venta de petróleo

China saltó a los titulares la semana pasada con la noticia de que iba a liberar parte del crudo de su reserva estratégica de petróleo y venderlo, en una medida que Bloomberg calificó de “intervención sin precedentes”.

De hecho, era la primera vez que China anunciaba la venta de petróleo de su reserva estratégica. El tamaño de esta reserva se desconoce, ya que el gobierno nunca publica esos datos, pero los analistas han estado utilizando imágenes por satélite para estimar cuánto petróleo tiene China almacenado.

El motivo de la medida es, por supuesto, el precio del petróleo. A más de 70 dólares por barril, el crudo parece haberse vuelto demasiado caro para Pekín después de que la inflación de los precios de producción alcanzara el mes pasado el nivel más alto en 13 años, según un informe de Reuters. El mismo informe citaba a la Administración Nacional de Alimentos y Reservas Estratégicas de China diciendo que las ventas de petróleo “estabilizarían mejor la oferta y la demanda del mercado interno, y garantizarían eficazmente la seguridad energética del país”.

El mayor invernadero económico del mundo, que en lo que va de año ha crecido a un ritmo del 8,44%, lleva meses luchando contra los altos precios de las materias primas, al igual que el resto del mundo. A diferencia del resto del mundo, tiene palancas de las que tirar cuando decide que ha tenido suficiente.

Lo interesante es que quizá no sea la primera vez que China vende petróleo de su reserva estratégica. Sin embargo, es la primera vez que lo hace público, dijo Amrita Sen, de Energy Aspects, al Financial Times.

“Esto no es nuevo, pero el anuncio es nuevo y creo que es un intento por su parte de atemperar los precios internos”, explicó Sen.

La otra cosa interesante, como se señala en el informe del Financial Times sobre la noticia, es que el primer anuncio de este tipo se produjo poco después de la última reunión de la OPEP+, en la que el cártel decidió seguir añadiendo producción a los ritmos acordados anteriormente, a pesar de los llamamientos -incluso del presidente de EE.UU., Joe Biden- a añadir más oferta al mercado para moderar la subida de los precios. Como dijo el columnista de Reuters Clyde Russell, la venta de petróleo tenía que ver con el mensaje, no tanto con el petróleo en sí.

Desde la pandemia, los principales importadores de crudo del mundo parecen ser cada vez más sensibles a las oscilaciones del precio del petróleo, especialmente cuando la oscilación es al alza. El ex ministro de Petróleo de la India, Dharmendra Pradhan, reaccionó con especial rapidez y contundencia a cualquier medida de la OPEP que pretendiera elevar los precios más allá de lo que Nueva Delhi considerara oportuno.

La India respondió a algunas de estas medidas ordenando a sus refinerías estatales que frenaran las compras a los productores de petróleo de Oriente Medio. China también ha diversificado sus proveedores. Ahora India vende petróleo de su reserva estratégica. De hecho, anunció su venta unas semanas antes que China. El propósito de la venta, según se informó en su momento, era alquilar espacio a las refinerías, pero sea intencionada o no, la venta tendrá un efecto sobre los precios.

“El gobierno chino ha estado muy preocupado por la inflación [por lo que] están haciendo esto de forma generalizada. Han liberado existencias estratégicas de casi todas las materias primas”, dijo Sen, de Energy Aspects, citado por el FT.

La inflación se ha convertido en un motivo de ansiedad -no sólo en China- y, sin embargo, son pocos los países que disponen de las reservas necesarias para mitigar los efectos de la subida de precios. Sin embargo, es imposible no interpretar la liberación de barriles de la reserva estratégica como una advertencia a la OPEP+.

El aumento de los precios del petróleo ha sido uno de los mayores impulsores de la inflación y, sin embargo, la OPEP+ ha mantenido su plan original de no añadir más de 400.000 bpd a su producción combinada hasta que vuelva al nivel anterior a la pandemia. Mientras tanto, según el último informe mensual de la OPEP, la demanda superará los niveles prepandémicos ya el próximo año.

Dado que la OPEP+ no responde a los llamamientos para aumentar la producción, los precios tienen que subir más si se cumplen estas previsiones. Y esto podría llevar a una situación inflacionaria aún más complicada para los grandes importadores, ya que las reservas estratégicas, por muy abundantes que sean, siguen siendo finitas.

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