EE. UU. no convencería a China para que le diga ‘no’ al petróleo iraní

 

La delegación estadounidense intenta convencer a los líderes chinos de que las sanciones a la industria petrolera de Irán pueden obligarlo a abandonar su programa nuclear. Sin embargo, Pekín seguirá comerciando con Teherán; en primer lugar porque le compra casi la tercera parte del petróleo exportado, según un artículo de la Academia de Relaciones Internacionales Modernas de China difundido por la pr

A fines de noviembre, EE. UU. anunció la imposición de sanciones financieras contra cualquier institución extranjera que negocie con el Banco Central de Irán para comprar petróleo. La Unión Europea también discutirá el nuevo paquete de sanciones contra Teherán a fines de enero de 2012.

No obstante, los expertos chinos consideran que si la UE se suma a EE. UU. y corta sus importaciones de petróleo iraní, China podría verse incluso favorecida en disputas comerciales y en concesiones de contratos.

Por otro lado, Pekín defiende el principio de no injerencia -en ésta y otras cuestiones internacionales- y no desea verse involucrado contra un tercer país en una decisión que no emana de la ONU, según los analistas.

Escenario militar

Mientras tanto, la tensión entre la república persa y Occidente aumenta debido al avance del programa nuclear iraní que -según Washington- prevé el desarrollo de un arma nuclear. EE. UU. refuerza su presencia militar en el mar Arábigo, enviando portaaviones a territorios cercanos a Irán.

Pero “el hipotético uso de la fuerza contra Teherán sería la decisión más difícil de la década para EE. UU. ya que su economía apenas podría permitirse una nueva guerra desfavorable para la reelección de Barack Obama”, afirma el diario portavoz del Partido Comunista de China.

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