Los ‘aviones del juicio final de Rusia y EEUU’: ¿Por qué los rusos cambian el suyo?

Las FFAA rusas recibirán nuevas estaciones de control basadas en la aeronave IL-96-400M. En caso de una Tercera Guerra Mundial, los más altos dirigentes militares y políticos organizarán la defensa y el control de las tropas desde estos puestos de mando aéreos. Solo Rusia y EEUU cuentan con los llamados ‘aviones del día del juicio final’.

La principal tarea de las tripulaciones de los ‘aviones del juicio final’ en Rusia es sacar a los altos funcionarios del peligro y darles la oportunidad de controlar la defensa del país. Los cazas garantizarían la seguridad de estos puestos de mando aéreos, escoltados también por aviones cisterna llenos de combustible. Tácticas similares también se han desarrollado en Estados Unidos desde la Guerra Fría.

La Fuerza Aérea de Rusia cuenta con cuatro ‘aviones del día del juicio final’ IL-80, construidos sobre la base de aviones de pasajeros IL-86. Un potente sistema de propulsión, unas modernas instalaciones de comunicación y un sistema de soporte vital le permiten permanecer en el cielo durante varios días, por supuesto, con la posibilidad de reabastecer combustible, observa Andréi Kots, columnista de la edición en ruso de Sputnik.

Según el periodista, el IL-80 no tiene ventanillas para que los pasajeros no queden cegados por una explosión nuclear cercana. En el extremo de la cola, hay una antena para comunicarse con los submarinos.

La información detallada sobre el IL-80 está clasificada, señala Kots. Solo se sabe que a bordo hay equipos para controlar todo tipo y clase de fuerzas armadas, y también hay espacios para trabajar y descansar. 

La aeronave puede despegar desde cualquier aeródromo civil y militar, está equipada con medios de protección contra las armas de destrucción masiva y es capaz de funcionar de manera independiente en caso de destrucción de los equipos terrestres y satelitales de los sistemas de retransmisión, comunicación y navegación.

Sin embargo, el IL-80 lleva más de 15 años en servicio del Ejército de Rusia. Además, el alcance del IL-86 es de solo 3800 km, lo que no es suficiente para una estación de control aérea. Por lo tanto, el IL-96-400M es una opción justificada para un nuevo ‘avión del día del juicio final’ ruso, puesto que su alcance es de unos 9.000 kilómetros.

Los hoteles voladores de EEUU

Las Fuerzas Armadas de EEUU, a su vez, tienen cuatro aviones E-4B Nightwatch creados sobre la base del avión Boeing-747. Cada uno es capaz de llevar hasta 100 personas a bordo y puede permanecer en el cielo hasta una semana con un reabastecimiento regular de combustible. Kots los compara con unos hoteles voladores que cuentan con todo tipo de comodidades.

El E-4B está protegido de los efectos de una explosión nuclear y está equipado con el equipo electrónico más moderno.

Los aviones E-4B son mucho más antiguos que el IL-80 ruso. Se pusieron en funcionamiento en los años 70. Sin embargo, se están modernizando constantemente. En 2015, parte de los aviones se sometieron a una modificación del equipo de comunicación. La aeronave recibió acceso a internet de alta velocidad, comunicaciones por satélite, así como canales especiales protegidos. El alcance del E-4B es de 11.000 kilómetros. 

Además, los estadounidenses tienen 16 aviones E-6 diseñados para proporcionar un sistema de respaldo para la comunicación con los submarinos estratégicos, así como para su uso como puesto de mando aéreo del Comando Estratégico de las Fuerzas Armadas de EEUU. En caso de una guerra, las aeronaves realizarán patrullas de combate en las zonas del Atlántico y el Pacífico, comunicándose con los submarinos y los aviones E-4B ‘del día del juicio final’. 

“Afortunadamente, este escenario sigue siendo solo una fantasía. Tanto Rusia como Estados Unidos son conscientes de que una guerra a gran escala puede convertirse rápidamente en una nuclear y provocar decenas de millones de víctimas”, destaca Andréi Kots.

Sputnik

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