¿Podrán las nuevas armas estadounidenses del bombardero B-1 con la defensa antiaérea rusa?

El Comando de Ataque Global de la Fuerza Aérea de EEUU informó sobre el éxito de unas recientes pruebas para la modernización de sus bombarderos B-1B para que puedan emplear nuevas armas.

En particular, se trata de un programa iniciado en 2007 por iniciativa de la Fuerza Aérea del país norteamericano, cuyo propósito es adaptar los B-1B Lancer para la estrategia del ataque global inmedianto (Prompt Global Strike, en inglés).

Para ello, se prevé ampliar el arsenal del bombardero de los 24 tipos de municiones que opera actualmente hasta 40. También, el modernizado B-1 con la sigla R estará dotado con los motores del caza F-22 que lo propulsarán hasta una velocidad de Mach 2 y podrá controlar a otras aeronaves no tripuladas.

Los nuevos misiles para el B-1

Una de las armas principales del renovado bombardero debería ser el misil de crucero de largo alcance LRCM, por sus siglas en inglés. Dicho proyectil se está desarrollando a base del ya existente Tomahawk, pero sus prestaciones deberían superar las del JASSM y JASSM-ER, tanto en el alcance de vuelo (unos 3.000 km) como potencia de las ojivas nucleares (hasta 5 kilotones).

Otro de los ases en la manga del B-1R será el misil de ataque global inmediato, cuyo papel debería desempeñar el misil experimental X-51A Waverider, que contará con un bloque hipersónico planeador que llegará a alcanzar una velocidad de Mach 8 y podrá alcanzar a los objetivos a una distancia de hasta 4.000 km. Este misil consistirá de la primera etapa aceleradora, mientras que la segunda será la propia ojiva planeadora.

Aparte de cumplir con las funciones de un bombardero, el B-1R también ejercería las funciones de un centro de comando para drones. Así, algunos expertos señalan que podría tratarse de los recientemente presentados drones Boeing Airpower Teaming System, también conocidos como BATS.

El vicepresidente de Boeing Airforce Systems, Ron Marcotte, dijo que esta nueva versión de la aeronave tendrá que cumplir con las tres etapas de un ataque durante una guerra: destruir los puntos de comando, eliminar la defensa antiaérea y rematar los objetivos restantes para ganar en el conflicto armado.

En un principio estaba previsto que el programa de modernización estuviera completo para el año 2037, pero, vistos los avances armamentísticos de Rusia y China, las fechas serán revisadas, informó la compañía.

¿Existe alguna defensa contra el nuevo bombardero?

Sin lugar a dudas, la introducción del renovado B-1R en la Fuerza Aérea de EEUU aumentará el grado de peligro percibido por cualquier país que esté operando sistemas de defensa antiaérea de las generaciones previas, que no son capaces de contrarrestar las amenazas del futuro: aviones que vuelan a velocidades superiores de Mach 2 y misiles hipersónicos.

Por su parte, Rusia ya dispone de varios sistemas de misiles que son capaces de proporcionar una protección total contra esta clase de objetivos. Así, el S-300V4 y el S-400 ya portan de serie proyectiles capaces de abatir cualquier blanco que vuele a velocidades que superan la velocidad de Mach 8.

Probablemente esta es una de las razones por las cuales países como China, la India y Turquía optaron por los S-400 para defender su espacio aéreo. Con ello cabe destacar que también es importante derribar no solo a los misiles, sino también a sus portadores, lo cual requiere una misión táctica de gran complejidad, destaca el medio ruso Rossiyskaya Gazeta.

Son varios sistemas los que participan en estas operaciones en Rusia y están controlados por el sistema automatizado de control de las Fuerzas Armadas que sirve de apoyo a los altos mandos militares en la distribución de las fuerzas y disminución del daño infligido por el enemigo.

Sputnik

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