El pensamiento crítico desde la infancia y la educación

Pedro Conde Sturla

El propósito de enseñar a pensar críticamente desde la niñez. Su arranque desde la realidad objetiva e inmediata del alumno.

La importancia que se le da a la intuición infantil porque el proceso parte del nivel exacto del educando. Su determinación de permitirle a la razón del educando forjar su propio desarrollo. Primero, haciendo al niño agente de su propia educación; y segundo, inhibiéndose el educador, de ofrecerle juicios, definiciones, soluciones.

El encadenamiento estrecho entre intuiciones provocadas en una misma asignatura y entre asignaturas distintas. La objetivación de las intuiciones como mecanismo de refuerzo. La vinculación de la educación en los niveles lógico, sensible y moral. La empatía entre educando y educador. La condena de la memoria mecánica. El uso del método socrático o dialéctico. La importancia dada a la motivación. La objetivación de las intuiciones a través de las manualidades.

La variación de actividades y la cooperación entre alumnos. Su énfasis en la libertad del individuo y de la sociedad. Su exaltación del patriotismo. Su búsqueda exhaustiva de teoría y fundamento pedagógico, pero adaptados a la realidad y necesidades del país y de los estudiantes. La prohibición de castigos y recompensas particulares. Su radical demostración de la igualdad de los sexos. La universalidad de sus fundamentos. Su determinación de comprender la realidad objetiva, tanto natural como social.

El apoyo en los ejercicios de composición, oratoria, y lectura comentada para el estudio de la Gramática. Su idea de socializar la escuela para que no terminase con la salida de los alumnos y en los alumnos, vinculándola con la comunidad. La unidad de fundamentos con que logró articular un sistema. La unidad de principios que acuñó en El Programa de los independientes, como cimiento para la constitución de personas y pueblos libres.

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